Usando recursos de Internet
La sección previa se titula «A la biblioteca» y no «Al Internet» expresamente. Internet es una gran fuente de recursos, pero lo que se publica allí normalmente no tiene la misma calidad que lo que podrías encontrar en una biblioteca. A pesar de la creciente presencia de Internet en la sociedad, la biblioteca sigue siendo tu mejor aliado para la investigación.
Para clarificar: en esta sección hablamos de cómo usar y valorar material que aparece en artículos, blogs y otras formas en Internet que no está publicado en papel. Una cosa es usar Internet para encontrar recursos que, hipotéticamente, podrían estar en la biblioteca porque están publicados en libros y revistas (de esto hablamos en la sección previa). Otra cosa es encontrar materiales que solo aparecen en Internet. En el primer caso, puedes acabar leyendo el mismo texto en una pantalla en vez de en tomos que has encontrado en la biblioteca (lo cual puede tener sus ventajas, como la facilidad de buscar palabras o copiar citas). En el segundo caso, los materiales aparecen en Internet sin pasar por el mismo proceso de edición (varias revisiones, correcciones, crítica constructiva, etc.) y, por lo tanto, normalmente carecen de calidad.
Dicho esto, aún hay que reconocer que Internet no deja de ser importante. Debemos saber qué hay en él y cómo evaluarlo y usarlo en nuestra investigación.
1. ¿Para qué sirven los recursos ciberespaciales?
Ensayos, blogs, hilos de conversación—hemos dicho que, por lo general, los textos que aparecen únicamente en Internet son inferiores a los que se publican en libros. Es así porque suelen ser, francamente, escritos no publicables. Un autor prefiere publicar su artículo en una revista teológica porque sus colegas y otros de su campo lo leerán, cuenta como contribución al mundo académico, tiene más prestigio, incluso puede cobrar. Lo que hay en Internet, por lo tanto, suele ser escrito no tan bien o elaborado.
Por lo tanto, en los trabajos de investigación, siempre que sea posible, debes basarte en obras editadas (a no ser que el trabajo consista precisamente en investigar lo que se dice en Internet sobre algo). Si encuentras alguna idea, dato o argumento interesante en Internet, averigua si puedes encontrar lo mismo en una obra publicada. Si citas obras publicadas, te ayuda a mantener tu credibilidad ante lectores serios.
Si se debe evitar basarse en o citar recursos disponibles exclusivamente en Internet, ¿cómo usamos lo que hay allí? Tres posibilidades:
2. ¿Cómo evaluar lo que hay en la web?
Así que podemos aprovechar de Internet para buscar ideas y referencias de otros materiales. Mientras lo hacemos, para no perder el tiempo, debemos concentrar nuestro uso de Internet en las mejores páginas disponibles. A continuación, ofrezco unas pautas para la evaluación de material en Internet:
Más en «La investigación»
- Escogiendo un tema
- Definiendo el enfoque del trabajo
- La bibliografía
- Priorizando y leyendo tus fuentes
- El buen uso de fuentes
Para clarificar: en esta sección hablamos de cómo usar y valorar material que aparece en artículos, blogs y otras formas en Internet que no está publicado en papel. Una cosa es usar Internet para encontrar recursos que, hipotéticamente, podrían estar en la biblioteca porque están publicados en libros y revistas (de esto hablamos en la sección previa). Otra cosa es encontrar materiales que solo aparecen en Internet. En el primer caso, puedes acabar leyendo el mismo texto en una pantalla en vez de en tomos que has encontrado en la biblioteca (lo cual puede tener sus ventajas, como la facilidad de buscar palabras o copiar citas). En el segundo caso, los materiales aparecen en Internet sin pasar por el mismo proceso de edición (varias revisiones, correcciones, crítica constructiva, etc.) y, por lo tanto, normalmente carecen de calidad.
Dicho esto, aún hay que reconocer que Internet no deja de ser importante. Debemos saber qué hay en él y cómo evaluarlo y usarlo en nuestra investigación.
1. ¿Para qué sirven los recursos ciberespaciales?
Ensayos, blogs, hilos de conversación—hemos dicho que, por lo general, los textos que aparecen únicamente en Internet son inferiores a los que se publican en libros. Es así porque suelen ser, francamente, escritos no publicables. Un autor prefiere publicar su artículo en una revista teológica porque sus colegas y otros de su campo lo leerán, cuenta como contribución al mundo académico, tiene más prestigio, incluso puede cobrar. Lo que hay en Internet, por lo tanto, suele ser escrito no tan bien o elaborado.
Por lo tanto, en los trabajos de investigación, siempre que sea posible, debes basarte en obras editadas (a no ser que el trabajo consista precisamente en investigar lo que se dice en Internet sobre algo). Si encuentras alguna idea, dato o argumento interesante en Internet, averigua si puedes encontrar lo mismo en una obra publicada. Si citas obras publicadas, te ayuda a mantener tu credibilidad ante lectores serios.
Si se debe evitar basarse en o citar recursos disponibles exclusivamente en Internet, ¿cómo usamos lo que hay allí? Tres posibilidades:
- Como hemos visto, Internet puede facilitarnos ideas sobre temas y ayudarnos a perfilar cuestiones concretas para nuestra investigación.
- A veces, autores conocidos publican textos en Internet en los que repiten ideas y argumentos que aparecen en sus libros.
- Otras veces, en Internet aparecen textos no tan pulidos que mencionan otros textos editados que podemos añadir a nuestras bibliografías. Por ejemplo, a veces consulto Wikipedia para ver si alguno de sus artículos sobre mi tema incluye referencias bibliográficas. Wikipedia no es un mal recurso en este sentido, o incluso para hacer una visión general de algo, pero no la cites en tu trabajo si quieres ganarte el favor de tu profesor.
2. ¿Cómo evaluar lo que hay en la web?
Así que podemos aprovechar de Internet para buscar ideas y referencias de otros materiales. Mientras lo hacemos, para no perder el tiempo, debemos concentrar nuestro uso de Internet en las mejores páginas disponibles. A continuación, ofrezco unas pautas para la evaluación de material en Internet:
- ¿Quién es el autor de la página o del texto que estoy viendo? ¿Es un profesional? ¿Es conocido? ¿Es otro estudiante? ¿No se especifica? Por supuesto, saber quién es el autor puede indicar la calidad. A veces eruditos de primera publican algunos escritos suyos únicamente en Internet. He aquí una de las pocas ocasiones donde se puede citar algo de Internet; aunque cuidado — es un poco peligroso citar tales fuentes porque se supone que estos escritos no son del mismo calibre que otros por el mismo autor publicados en papel. Normalmente es bueno introducir la referencia de tal cita con unas palabras como: «artículo sin publicar».
- ¿Cuál es el tono de lo escrito? La web a menudo sirve para desahogarse y crear polémica. Debemos tener la sensibilidad para saber que, cuando topamos con un escrito con un tono arrogante o poco moderado, lo más seguro es que no tenga mucha objetividad.
- ¿Qué pensará el profesor al respecto? Piensa en tu profesor más estricto: ¿le va a impresionar esta cita? ¿Cómo la va a evaluar? Imagina que tu profesor estuviera mirando por encima de tu hombro… ¿qué pensaría de esta página que estoy viendo?
Más en «La investigación»
- Escogiendo un tema
- Definiendo el enfoque del trabajo
- La bibliografía
- Priorizando y leyendo tus fuentes
- El buen uso de fuentes